KISO TSURU FUE LLAMADO EL “MONSTRUO” POR OOYA SOU-ICHI.
MÉDICINA, FARMACIA, INDUSTRIA PESQUERA, FABRICACIÓN DE MEDICINAS, PÉTROLEO, SALINAS, AGRICULTURA… INCURSIONÓ EN CUALQUIER COSA

 

Kiso Tsuru nació en 1894 en Usa  en la prefectura Oita. Tsuru Shigeto, quien fuera director de la Universidad Hitotsubashi, era su primo.
    Cuando Tsuru era profesor en el centro de educación de migrantes que era administrado por la Asociación Rikko vino a México como secretario privado del embajador. Era 1918 y tenía 24 años de edad.
   Después pasó por trabajos que tenían que ver con la pesca, la agricultura y la administración de una farmacia y se hizo médico. Además fundó la Compañía Internacional de Drogas junto con el mundo farmacéutico de Toyama; también exportó  petróleo mexicano a Japón, además de tener relación estrecha con la compañía Pacific Oil que estaba ligada a los altos mandos de la marina japonesa y al comandante  Isoroku Yamamoto.

UN MONSTRUO AL CUAL LE GUSTABAN LOS PLANES

 

En 1955, cuando Ooya Soi-ichi viajó a México para hacer un reportaje, se encontró con varios japoneses. Después de regresar a Japón publicó en la revista “Asahi Semanal” el artículo “El monstruo al cual le gustan los planes”, en esta publicación se dijo lo siguiente:

     “Me sorprendió que cada que hablaba con una persona de nombre Tsuru, siempre estaba haciendo varios preparativos de planes extraordinariamente grandes. Anteriormente tenía el plan de traer un instructor en pesca y barcos desde Japón para que enseñara pesca a los mexicanos e hicieran latas de pescado y que las partes excedentes las hicieran en polvo y así invertir en el desarrollo de la industria pesquera de México. Hizo un trato con una compañía pesquera de Hakodate y estaba ya en el proceso de por fin poderlo presentar al gobierno mexicano para ponerlo en marcha.
     Además, había hecho el plan de liberar el puerto de Salina Cruz en las costas del Pacífico para producir un millón de toneladas de sal al año y enviarlas a Japón y utilizar esos barcos para que a su regreso importaran productos japoneses pero todo terminó en fracaso.
     Últimamente me contó que construyó un “Pequeño Taiwán” en una parte de México, hizo venir a técnicos en agricultura desde Japón para que cultivaran azúcar y arroz, comprando fertilizantes e instrumentos agrícolas japoneses, y, con el plan de enviar todo a Japón. Había ya obtenido la aprobación del gobernador del Estado y del Ministro de Agricultura, de Economía.  Incluso estaba haciendo planes pertenecientes solo al mundo de los sueños como el de hacer que lloviera en época de sequía.

GESTIONES PREPARATIVAS PARA EL PLAN DEL CONVENIO CULTURAL MÉXICO-JAPÓN

 

No se puede calcular a cuánto asciende su capital actual. Posee una montaña minera de gran tamaño pero al parecer no hay parte de ella que dé frutos porque la mayor parte se le quita por el pago de impuestos.
     Dice que administra una hacienda de dos mil hectáreas en las cercanías de Norte América en donde producía caña de azúcar y que cerca de ahí plantó cien mil árboles de mango cuyo jugo está exportando a los Estados Unidos.
    El año pasado, cuando vino el anterior Ministro Okazaki, ya se había creado la Asociación México Japonesa y al parecer casi todas las gestiones de preparativos las llevó a cabo Tsuru.”

 

 

Pie de foto: Kiso Tsuru junto con su segundo hijo en el campo de sal de Salina Cruz. (1962)

 

Pie de foto: Kiso Tsuru

Pie de foto: Su esposa Mihoko junto Kazuo, quien falleciera abordo de un barco